martes, 6 de diciembre de 2011

"Tanta adicción a algo que es tan simple, tanta emoción por algo que no iba a suceder."

Inviernos grises hoy invaden mi aura. ¿Acaso es una señal de que el amor ha llegado? ¿O la vida sólo quiere demostrarme que el amor jamás se fue de mi lado? En cierto modo sé que yo soy la del problema, por no dejar que el amor entre a mi vida, quizás las personas que estén a mi al rededor tengan razón y soy demasiado exigente, ¿Pero acaso la vida no nos dio excelentes opciones como para parar en cada piedra que se encuentre en el camino? No es suficiente, nunca es suficiente. Pero la "suficiencia" comienza con el hecho de poseer algo que nos de felicidad, porque así es la vida, nada será perfecto en nuestro entorno, pero con las sonrisas rodeándome se puede obviar lo demás.

Y las primaveras a su lado que tanto deseaba, saboreando labios que susurraban silencios, cada mañana, cada noche, cada segundo pensando en todas sus articulaciones, todos sus gestos, cada centímetro de su cabello, el volumen de su cuerpo, tanta adicción a algo que es tan simple, tanta emoción por algo que no iba a suceder, pero rendirme nunca fue una opción, y de repente decido huír, lentamente por los aires buscando una nube que me atrape y me encierre en sus furiosas garras, pero caigo nuevamente, caigo suavemente en sus brazos que me esperaban, como siempre, como cada hora a su lado lograba disfrutar de sus abrazos, en ese momento logro verlo con otros ojos, unos ojos que están cansados de la monotonía, una mirada que se dirige hacia él cada vez, y todas las veces que lo hace se pierde y descubre un nuevo mundo, allí acaba la rutina, allí todo es distinto, en ese momento todo el mundo da vueltas y vuelvo a amarlo, como si fuera amor a primera vista, como el amor de una niña de cinco años que recien está conociendo el mundo, porque reconozco mi propio mundo, y él forma parte de ese mundo, por eso no logro olvidar tantos recuerdos que ha creado mi memoria cuando su nombre es mencionado, por eso mi corazón eleva su temperatura cuando estoy a su lado, por eso sigo aquí y no pienso irme, por eso no me importa dar la vuelta en el cielo y caer de cada nube hasta volver a sus brazos mil y un veces.

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