lunes, 6 de junio de 2011

Humillación.

Hoy sentí la desilución, el dolor, pero sobre todo, algo que desde mi infancia hasta el día de hoy SIEMPRE he detestado: La Humillación, es un dolor fuerte, mezclado con verguenza y ganas de tomar una pistola, colocarla en nuestros pechos y desaparecer. La sufrí antes pero ahora he sabido controlarla, defendiéndome y teniendo orgullo, no dejando que nadie me pisotee, pero cuando alguien, o mejor dicho TODAS las personas posibles te ven al punto de ser tan inúti en la vida y sencillamente no puedes evitarlo, no hay nada que hacer más que llorar, como en preescolar, cuando te caías torpemente y todos te señalaban y se burlaban de tí, las risas eran como una ambulancia constante en tu oído, como la destrucción de tu alma, sólo querías llorar e ir corriendo a donde tu mamá, lo mismo le sucede a los niños rechazados en sus escuelas, los típicos "nerds", con acné, totalmente fuera de moda, gafas más grandes que sus orejas, lentes y su espalda más encorbada que la del jorobado de notre dame, después de cinco años intentando superar la pena y buscando un valor que sólo encontraron en ese momento, corren a donde las chicas de sus sueños la propuesta tan esperada: "quieres.. Ir al bai.. Bai.. Baile-e conmigo *cachetes rosadísimos*" y TIPICO, todas dicen NO, y sus vidas se destruyen mediante la pornografía y los juegos de play station. Siempre repiten la misma estupidez: "no me dejaré vencer, seré fuerte, seré otro, destrozaré a todos con mi nuevo cambio.." Y de ahí pueden suceder dos cosas: primero, si es el típico científico loco con problemas de risa y actitud, tal vez destruya las vidas de todos y cada uno de los imbéciles que se burlaron de ellos, ó, en el segundo caso de los torpes que buscan una vida social, lo más probable es que se disfracen de villanos de comics y queden en ridículo en frente de todos. En mi caso, sólo planeo insultar y no perdonar porque simplemente estoy CANSADA de la humanidad, yo por mi parte, tengo dos opciones:

-Irme a un país donde me respeten y tomen en serio mis decisiones.
-Ir a una ciudad de evangélicos que me amen y no me hagan sufrir.

Estúpido no?
Pensar? Yo no quiero pensar más, no quiero más excusas de él, porque sé que esto no llegará a nada más que una simple "relación indefinida", no quiero a más personas falsas cerca de mi, no quiero sufrimiento, no quiero humillación, no quiero dolor ni mas rencor, quiero matar con la mirada a todo el que me pase por el frente, estoy tan llena de impotencia dentro de mi que no puedo describirlo ni controlarlo, incluso, me cuesta sentirlo.

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